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Llegó la sangre al río: la “industria” cultural

Lunes, febrero 20, 2012

Después de la Gala de los Goya de este año este post es irrenunciable. Probablemente muchos ya lo sabéis, pero el actual presidente de la Academia del Cine Español, Enrique González Macho, dejó caer ayer la siguiente perla: “No dudamos de que [Internet] formará parte esencial de nuestro futuro, pero este futuro todavía no ha llegado”.

Ha coincidido además que hoy he tenido una conversación con un joven músico que hace poco ingresó en la SGAE para “proteger” sus letras y su música y que ve con buenos ojos la “justicia” de la ley Sinde o SOPA.

Ante una situación así, y sin posibilidad de aparecer por la televisión o la radio cagándome en todo, he decidido pronunciarme en la Guarida (aunque no sea un tema meramente publicitario…).

Un mercado que, obviamente, no funciona

A los ojos está que la “industria” cultural está viviendo un momento complicado. La realidad del mercado (no el futuro, sino el presente) ha propiciado que la mercantilización de sus “bienes culturales” a través de las fórmulas actuales esté siendo muy complicado.

Y es que, como bien dicen los autores, no existe la protección. No importa si estás con la Sgae, en la Rae o con Batman, la realidad es que si alguien quiere ver tu película u oír tus canciones gratis, lo hará.

Por otro lado, está el problema de las empresas. Las que hacen publicidad audiovisual, al no poder asumir el coste de los derechos de una canción, hacen versiones de las canciones originales. ¿Y creéis que luego pagan derechos de autor? ¿Que la Mutua Madrileña ha pagado a la difunta Winehouse? Diría que no…

Desandar el camino ya no es una opción

Por mucho que la política mundial lo esté intentando con casos como el cierre de Megaupload por parte del FBI (y lo que está por llegar), la realidad es que los usuarios ya se han acostumbrado a no pagar y tiene cientos de métodos para evitar hacerlo.

Es como querer cobrar por usar la radio o la televisión, es un paso atrás. Compartir archivos y ver series que otros han comprado, es la realidad. Impedir la descarga directa o ver una serie por streaming ha supuesto un repunte de los torrents, nada más.

Nuevas tecnologías, nuevos mercados, nuevas fórmulas

El problema de la industria cultural es que han estado acostumbrados a jugar en unas condiciones muy diferentes a las actuales y no las quieren cambiar.  Es cierto que actualmente Internet es su enemigo, pero si no pueden vencerle, mejor unirse a él.

Vender DvDs ya no funciona. Los cines sobreviven gracias a frikis como yo que todavía van al cine por lo menos una vez al mes (¿estarían el doble de llenos por la mitad de precio?). La música está más que visto que nadie paga por escucharla… (En este caso con Spotify o en Youtube con los canales Vevo ya parece que van aprendiendo).

Ahora mismo un grupo que regala su música y consigue un gran número de seguidores tendrá más facilidad para llenar una sala y vender merchandising que no otro que se rompe los cuernos por vender un disco.

A una película le sale mejor financiarse en la medida de lo posible con publicidad (Product Placement, patrocinios, promociones…) que potenciando la venta de DvDs.

También se puede hacer “cultura” bajo demanda, el llamado Crowdfunding. Si un director quiere hacer una película puede proponer al público que financien mediante donaciones la obra (y es algo que está pasando actualmente). O ver por streaming la grabación del disco de tu artista favorito, o vender series exclusivas en vez de grandes tiradas.

Hay cientos de fórmulas para explotar el mercado, pero la “industria” cultural sigue erre que erre con un modelo desactualizado, empecinados en cerrar en vez de abrir, cuando es más beneficioso hacerlo al revés.

Pongo de ejemplo el caso de Carlos Jean (algún día pondré a parir ese vídeo clip…), que hizo una base y pidió a los fans que hicieran la música. Después, selecciona lo que le gusta, hace una canción y voilá! Los fans entusiasmados, él queda como un rey y sólo le queda triunfar. Ahora se pasea por el Hormiguero, sus conciertos se llenan hasta petar y las mujeres se mueren por sus gruesas carnes. ¿Qué hizo? En vez de cerrarte puertas hizo fuerza de flaquezas y usó el tirón de Internet en su favor.

Y es que, si no puedes dejar de vivir como antes y adaptarte, que es lo que hacemos todos, más te valdría dedicarte a otra cosa.

Siento que no hayamos escrito últimamente, son tiempos difíciles.

Stay Tuned!

Carlos Prats

4 comentarios leave one →
  1. borjarivero permalink
    Lunes, febrero 20, 2012 8:54 pm

    Pretenden lo que pretenden todos ahora mismo, políticos y economistas incluidos, es decir: un cierto inmovilismo enrarecido que no es otra cosa que juegos de conservadores. Parecen todos obstinados en que nada cambie para que el cambio, que es lo difícil, les llegue a otros, pero el modelo, el modelo de industria en este caso, está obsoleto y no saberse adaptar significará que por mucho que hundan las uñas en el asfalto no se librarán de salir despedidos cuando la nueva necesidad que ellos no cubren se haga lo suficientemente poderosa. Claro que es o eso o un sistema totalitario donde se controle bien todo y la masa no pueda presionar. Tristemente las medidas que se adoptan están yendo por ese camino… ¿A dónde vamos?

    • Carlos Prats permalink
      Martes, febrero 21, 2012 3:08 am

      ¡A la revolución!

      No en serio, como diría Anonymous, sin nosotros no son nada. Pueden tontear, pero si se pasan de la raya sabrán que tan rápido se llega al poder como se cae.

  2. Martes, febrero 21, 2012 7:13 am

    Primero estaría bien que definiésemos correctamente piratería. Es decir, compartir archivos, ya sean películas, juegos o música es ilegal? De toda la vida se han prestado DVD’s, cd’s o juegos en formato físico y nadie se quejaba. Ahora bien, en cuanto se hace e manera masiva, los tíos que ganaban 10 millones por año lloran porque ahora solo ganan 3 millones.

    Estamos ante una era en la que se debe innovar, pero no muchos quieren abandonar la comodidad de la sala vip en donde observan como se crea el dinero a la antigua usanza.

    Es aberrante que el capo de la industria fílmica española realice semejantes declaraciones. Espero que los cineastas no compartan esas opiniones.

    Esta claro que algún inteligente hay por ahí creando netflix y alguna otra web de películas a bajo coste online.

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